ROMA.- El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, negó que esté a punto de dimitir y en declaraciones a un diario conservador dijo que quiere "mirar a la cara" a aquellos que intentan traicionarle cuando se someta hoy, por enésima vez a voto de confianza. "No entiendo cómo han circulado rumores sobre mi renuncia. Carecen de fundamento", dijo Berlusconi al diario de centro derecha "Libero".
El Parlamento votará hoy las cuentas de 2010 y Berlusconi ya anunció un voto de confianza sobre una serie de reformas económicas que ha prometido poner en marcha a la Unión Europea.
El futuro del cuestionado primer ministro parece cada vez más sombrío, con una serie de deserciones que han reducido su apoyo en el Parlamento a 314 escaños (en una cámara conformada por 630 diputados). Con estos respaldos Berlusconi no llegaría a tener mayoría. La última en abandonar su partido Pueblo de la Libertad (PdL) fue Gabriella Carlucci, la hermana de un conocido presentador de televisión, que declaró su apoyo a Berlusconi, cuando el empresario se lanzó a la política en 1994. "Quiero mirar a la cara a aquellos que me quieren traicionar", plantear.
El mercado de valores llegó a subir un 3 % con las informaciones de que estaba a punto de dimitir. El índice de Milán, el FTSE Mib, abrió a la baja un 1,3%, pero después repuntó cuando uno de los más próximos asesores del premier dijo que éste está a punto de renunciar. "Que Berlusconi esté a punto de dejar el Gobierno es un hecho que está claro. Estamos hablando de horas, algunos incluso dicen de minutos", escribió Giuliano Ferrara, un conocido editor de "Il Foglio", que fue ministro de Berlusconi en un gobierno anterior.
Los medios italianos informan que el jefe del Gobierno intentará reunir la mayoría que precisa en el Parlamento o presentará su renuncia. No obstante, Fabrizio Cicchitto, del PdL, negó los rumores, lo que hizo caer la bolsa.
El primer ministro, cuya popularidad se ha desplomado en las últimas semanas, mantuvo en la noche del domingo una reunión de emergencia y a puerta cerrada con el jefe de su partido Angelino Alfano y una estrecha colaboradora Gianna Letta. Luego, Letta dijo que Italia iba a cumplir todos los compromisos, incluso si ello fuese un cambio de gobierno. Sus declaraciones fueron interpretadas como que se daba crédito a los rumores sobre una renuncia del "cavalieri".
Hoy, el Parlamento italiano tiene que aprobar las cuentas de 2010, que no consiguieron los apoyos suficientes en la votación anterior. Una derrota de la coalición de centro derecha probablemente conduzca a la caída del gobierno. El presidente italiano, Giorgio Napolitano, tendría que comprobar si se puede formar una mayoría alternativa o si se convocan elecciones.
Aun cuando el gobierno consiga ganar la votación, a la coalición de centro derecha le esperan más problemas, ya que tampoco controla la comisión parlamentaria del presupuesto.
"Me importa Berlusconi y lo respeto mucho", dijo Carlucci al "Corriere della Sera". "Desafortunadamente las cosas han ido así y sólo podemos arreglarlas si él se marcha y permite que una figura del centro derecha dirija un gobierno que sea capaz de responder a las demandas hechas por Europa", señaló Carlucci para explicar su deserción.
Mario Monti, un economista de reconocido prestigio y ex comisario de la Unión Europea y ex ministro de Economía ha sido señalado como la posible persona que podría dirigir un gobierno de tecnócratas, que buscaría entonces los mayores apoyos posibles en el Parlamento. La crisis de deuda de Italia amenaza a toda la eurozona, el grupo de 17 países de la UE que usan el euro. A diferencia de la de los otros países del grupo que ya recibieron rescates financieros de la UE -Grecia, Portugal e Irlanda-, la mayor economía italiana podría resultar imposible de salvar. Así, un default de la deuda de 1,9 billones de euros podría quebrar a toda la zona, e incluso, sumir al mundo en una nueva recesión. (DPA-Télam)
El Parlamento votará hoy las cuentas de 2010 y Berlusconi ya anunció un voto de confianza sobre una serie de reformas económicas que ha prometido poner en marcha a la Unión Europea.
El futuro del cuestionado primer ministro parece cada vez más sombrío, con una serie de deserciones que han reducido su apoyo en el Parlamento a 314 escaños (en una cámara conformada por 630 diputados). Con estos respaldos Berlusconi no llegaría a tener mayoría. La última en abandonar su partido Pueblo de la Libertad (PdL) fue Gabriella Carlucci, la hermana de un conocido presentador de televisión, que declaró su apoyo a Berlusconi, cuando el empresario se lanzó a la política en 1994. "Quiero mirar a la cara a aquellos que me quieren traicionar", plantear.
El mercado de valores llegó a subir un 3 % con las informaciones de que estaba a punto de dimitir. El índice de Milán, el FTSE Mib, abrió a la baja un 1,3%, pero después repuntó cuando uno de los más próximos asesores del premier dijo que éste está a punto de renunciar. "Que Berlusconi esté a punto de dejar el Gobierno es un hecho que está claro. Estamos hablando de horas, algunos incluso dicen de minutos", escribió Giuliano Ferrara, un conocido editor de "Il Foglio", que fue ministro de Berlusconi en un gobierno anterior.
Los medios italianos informan que el jefe del Gobierno intentará reunir la mayoría que precisa en el Parlamento o presentará su renuncia. No obstante, Fabrizio Cicchitto, del PdL, negó los rumores, lo que hizo caer la bolsa.
El primer ministro, cuya popularidad se ha desplomado en las últimas semanas, mantuvo en la noche del domingo una reunión de emergencia y a puerta cerrada con el jefe de su partido Angelino Alfano y una estrecha colaboradora Gianna Letta. Luego, Letta dijo que Italia iba a cumplir todos los compromisos, incluso si ello fuese un cambio de gobierno. Sus declaraciones fueron interpretadas como que se daba crédito a los rumores sobre una renuncia del "cavalieri".
Hoy, el Parlamento italiano tiene que aprobar las cuentas de 2010, que no consiguieron los apoyos suficientes en la votación anterior. Una derrota de la coalición de centro derecha probablemente conduzca a la caída del gobierno. El presidente italiano, Giorgio Napolitano, tendría que comprobar si se puede formar una mayoría alternativa o si se convocan elecciones.
Aun cuando el gobierno consiga ganar la votación, a la coalición de centro derecha le esperan más problemas, ya que tampoco controla la comisión parlamentaria del presupuesto.
"Me importa Berlusconi y lo respeto mucho", dijo Carlucci al "Corriere della Sera". "Desafortunadamente las cosas han ido así y sólo podemos arreglarlas si él se marcha y permite que una figura del centro derecha dirija un gobierno que sea capaz de responder a las demandas hechas por Europa", señaló Carlucci para explicar su deserción.
Mario Monti, un economista de reconocido prestigio y ex comisario de la Unión Europea y ex ministro de Economía ha sido señalado como la posible persona que podría dirigir un gobierno de tecnócratas, que buscaría entonces los mayores apoyos posibles en el Parlamento. La crisis de deuda de Italia amenaza a toda la eurozona, el grupo de 17 países de la UE que usan el euro. A diferencia de la de los otros países del grupo que ya recibieron rescates financieros de la UE -Grecia, Portugal e Irlanda-, la mayor economía italiana podría resultar imposible de salvar. Así, un default de la deuda de 1,9 billones de euros podría quebrar a toda la zona, e incluso, sumir al mundo en una nueva recesión. (DPA-Télam)